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VAMOS A ESTIMULARNOS, ¡¡¡PERO CON LUCES Y SOMBRAS!!!

  • Foto del escritor: Mariana Mejia
    Mariana Mejia
  • 9 jul 2019
  • 3 Min. de lectura

Cuando nos hablan de “estimulación” de manera casi inmediata pensamos en “besos”, “abrazos”, “gateo”, “baile”. Pensamos en todo aquello básico que siempre hemos escuchado, o al menos, desde que somos mamás. Pero, ¿en algún momento imaginaron que se podía hacer una estimulación diferente? Como, por ejemplo con sombras. Honestamente, no sabía que esperar al momento de asistir a la clase de “LUZ Y SOMBRAS”. Sin embargo, fui lo más optimista posible con mi hijo en brazos.

Llegamos al almacén POM POM, es una locura, para donde miras te enamoras. Si tienes un niño te dan ganas de tener una niña y, si tienes una niña, te dan ganas de tener niño. Todo es hermoso. Pero, vamos camino a la habitación donde está la verdadera magia para nuestros humanitos.

Al entrar, me llamó la atención lo sencillo y bello que es. Mi hijo, Paolo, se sintió como en casa, además, la persona que estaría con nosotras durante la mañana, captó toda la atención de mi chiqui, es todo coqueto así que estaba feliz con ella.

Empezamos a jugar nosotros ya que llegamos un poco temprano, al cabo de unos 10mins llegó el que sería un amigo de mi hijo durante su experiencia. Poco después, llegó la princesa de la clase (fue la única niña). Iniciaríamos la clase tan esperada.


Bueno, al llegar, noté que estaba medio oscuro, con tres cajas en el centro de la habitación. Dentro de cada caja había luces, luces como las del árbol de navidad de color blancas. Pero, no interesante era lo que había arriba de las cajas de diferentes tamaños.


Al iniciar la aventura, comenzamos llevando a nuestros bebés a la primera caja, era alta con las respectivas luces blancas por dentro y arriba estaba llena de harina, mucha pero mucha harina. Cada bebé, a su tiempo, decidió jugar de una manera diferente con esta textura arenosa. Paolo, decidió probarla, echársela a los pies, tirarla de la caja, entre otras cosas. Luego de haber experimentado aquí, empezó la luz. Con una linterna, se iban iluminando ciertas partes de la caja donde estaba la harina, con el objetivo de que los chiquis dirigieran su atención a ese punto luminoso.


Al terminar la primera caja, luego de estar bañado en harina (especialmente mi pantalón que era negro), pasamos activos a la segunda caja que era mucho más baja que la primera, y tenía algo más interesante para mi hijo, icopor. Paolo amó el icopor, sin duda alguna, fue su estación preferida. El icopor se convirtió en la nieve más cercana que tendrían por un tiempo los asistentes a la clase. Jugaron, se lo comieron, lo experimentaron. El objetivo era el mismo, conocer la textura y llevar la mirada al punto iluminado con la linterna. Todos terminaron con icopor en todas partes, pero, el mío tuvo hasta dentro de la ropa.

Terminando con el icopor, pasamos a la última y gran caja (era alta), AVENA. Oh si, llena de hojuelas de avena para que se divirtieran un rato. Claramente, también tuvo su paso por la boca de cada pequeño, después de todo están aventurándose a texturas que no conocían y para ella, una de manera de experimentar, es llevarse todo a la boca, sumando también, el desespero por la salida de los dientes, tratan de calmar ese dolor mordiendo todo lo que encuentran. Digamos que, en esa etapa todo es comida y/o juguetes, por ende, todo entra a la boca. Paolo ya estaba agotado, no quería seguir jugando, me pidió que lo cargara y pasó más tiempo en mis brazos que con la avena, sin embargo, fue la caja favorita de la princesa de la clase.


Algo que llamó mi atención, es que cada caja había sido la favorita de un pequeño, todos se sintieron más cómodos en una. Nicholas disfrutó la harina, Paolo se enamoró del icopor y Luciana, la princesa, quedó encantada con las hojuelas.


En resumen, lleven a sus hijos constantemente a estimulación, eso los ayuda más de lo que creen, lo disfrutan, conocen, experimentan, además, se relacionan con otros bebés de su edad y eso lo ayuda en la parte social.


Disfruten esos momentos de aventura con sus hijos, no serán bebés toda la vida. Amarás verlos sonreír y ver sus expresiones al descubrir todo lo que los rodea.


¿Un consejo más? Experimenten con sus hijos en LEARNJOY, es un espacio para brindarle a tú bebé los estímulos necesarios para fortalecer su desarrollo de una forma integral, gracias a eso sin duda alguna Paolo y yo volveremos.

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